La caída del consumo golpea fuerte a la industria textil: el 63% de las empresas registró bajas en sus ventas y ocho de cada diez señalan a la falta de demanda como el principal problema, en un escenario de aumento de costos, acumulación de stock y deterioro del empleo.
La venta de indumentaria cayó 8,4% en el primer bimestre del año en comparación con el mismo período de 2025 y consolidó una tendencia negativa que ya lleva dos años consecutivos, de acuerdo al último informe de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria.
El relevamiento mostró que el 63% de las empresas registró bajas en sus ventas, mientras que solo un 30% reportó subas y un 7% se mantuvo sin cambios. En total, en 12 de los últimos 13 bimestres se verificaron caídas, lo que refleja la persistencia de la crisis en el sector.
La falta de demanda volvió a posicionarse como el principal condicionante. Ocho de cada diez empresas la identificaron como su mayor preocupación, en un escenario en el que el consumo sigue retraído y limita la recuperación de la actividad.
Esta situación también impacta en la formación de precios. La mitad de las firmas no logró trasladar los aumentos de costos a los valores finales, mientras que un 43% solo pudo hacerlo parcialmente. El porcentaje que consiguió trasladar más de la mitad de los incrementos se redujo significativamente y ya no hay empresas que puedan trasladar el 100% de los costos.
Como consecuencia, los márgenes de rentabilidad se ven cada vez más ajustados en un contexto donde los costos continúan en alza.
La caída en las ventas y las dificultades para ajustar precios derivaron además en una fuerte acumulación de mercadería. El 50% de las empresas declaró tener stock excesivo, el nivel más alto en un año y medio.
En paralelo, se profundizaron los problemas financieros. Ocho de cada diez empresas reportaron dificultades en la cadena de pagos y creció el número de firmas con atrasos, lo que agrava la situación general del sector.
El impacto también se refleja en el empleo. Las renuncias no reemplazadas representaron el 25% de las medidas adoptadas por las empresas, mientras que los despidos alcanzaron el 21%, mostrando un incremento respecto al período anterior.
Según otro informe sectorial de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 28.924 puestos de trabajo registrados en la cadena textil e indumentaria, lo que representa una caída del 13%.
Además, se registró un fuerte cierre de empresas: en ese período desaparecieron 2944 firmas en toda la cadena, incluyendo 303 de confección industrial y 1644 comercios de venta de ropa.
Las perspectivas tampoco son alentadoras. Seis de cada diez empresas creen que las ventas se mantendrán sin cambios en los próximos meses, mientras que solo un 16% proyecta una mejora, lo que confirma un escenario de estancamiento con fuerte presión sobre toda la actividad.











