La grandeza de los jugadores no sólo se construye en la cancha. Los gestos extradeportivos que pueden tener, los distinguen del resto de players. Y ese fue el caso de los campeones del mundo. Messi, Di María y compañía enviaron camisetas firmadas al Hogar Mahatma, lugar donde se cuidan a niños que no tienen donde vivir. Olé se contactó con Giselle Continanzia, quien fue una de las creadoras del proyecto y contó el funcionamiento del establecimiento.
-¿En qué año y con qué objetivo surge el hogar?
-Poniendo el alma es una asociación civil sin fines de lucro que fue creada en el 2020 con el fin de sostener y asistir, además de dirigir a Hogar Mahatma, que es un hogar en donde todos los días del año, los 365 días, las 24 horas… trabajamos para sostener y acompañar a niños en situación de vulnerabilidad social. Contenemos a bebés de 0 a 2 años apartados de sus familias de origen debido a golpes, a malos tratos, a violencia y al consumo problemático de muchos de los progenitores. Te diría que el 90% de los casos es a través del consumo problemático. Los niños que recibimos tienen una medida de protección de sus derechos y pasan a estar con nosotros más de un año de vida, la mayoría. Hemos tenido niños que han estado hasta dos o tres años con nosotros. El objetivo del hogar es lograr cambiar la mirada que hay sobre el abandono y poner una nueva información que es estar puesto a resguardo. Nos parece sumamente importante modificar la forma en que nos dirigimos a los niños y en cómo les contamos la historia porque eso hace que su vida cambie y que su percepción de ellos mismos sea diferente. No es lo mismo decirles que lo abandonaron a decirles que estuvieron puestos a resguardo con personas que hicimos de esta situación un acto de amor cuidando y protegiendo y garantizando identidad, garantizando salud, garantizando alimentación y garantizando los cuidados básicos de amor y protección que necesita un niño para estar nutrido y cuidado y poder salir adelante.
– ¿Cómo funciona en la actualidad?
-Nosotros actualmente tenemos 18 medidas de protección, 18 niños que están con nosotros y lo que hacemos es trabajar con tres equipos interdisciplinarios en el abordaje de las diferentes situaciones de vida que ellos presentan. Cada uno de estos niños es atendido en su singularidad y lo que hacemos al momento de irse es armarles una cajita con todos sus recuerdos, con su primer pelito, con su pulsera de laneo, para que ellos tengan identidad y sepan que, al igual que cualquier niño que está en un hogar, fueron puestos a resguardo y cuidados por personas que valoraron su vida y que intentaron hacer de esta situación extrema y cruel un mundo mejor para ellos. Por otro lado te cuento que los chicos viven en mi casa, yo cedí mi casa para que ellos tengan un espacio en donde no les falte nada y en donde puedan estar con todas las necesidades cubiertas.
– ¿Dónde se encuentra?
-Nos encontramos en la ciudad de Mar del Plata, en la calle Mitre 2435 del partido de General Pueyrredón, provincia de Buenos Aires.
– ¿Qué se sintió que lleguen esas camisetas con dedicatorias tan especiales?
-La verdad que el conocer al presidente de Aldosivi, Hernán Tijús, el gestionar la camiseta con Adidas y por otro lado conocer a Vientos de Amor y a Norberto Arismendi, su presidente, fue maravilloso porque entre todos ellos hicimos y logramos tener todas estas camisetas que para nosotros es muy importante porque nos va a permitir cuando hagamos las rifas o la subasta, que todavía no tenemos decidido cómo, recaudar dinero para poder sostener durante todo el año sueldos de las chicas que cuidan a estos bebés. Y aguinaldos, que eso hay que pagar todos los meses de julio y diciembre y que para nosotros es un gasto externo que cuesta mucho llevar adelante y lograrlo. La verdad que estamos muy agradecidos a los clubes y a los jugadores que han firmado las camisetas. Muy agradecidos. A todos los admiramos y estamos muy contentos de que nos hayan elegido esta vez para ayudarnos.
Di María envió su camiseta.– Contame un poco de la subasta, ¿cómo va a ser?
-Todavía no tenemos muy en claro cómo hacerlo, estamos buscando información que nos permita hacerlo de la mejor manera. Por supuesto Norberto está detrás de cada detalle y le queremos agradecer muchísimo a él. y vuelvo a repetir, Hernán Tijús, presidente de Aldosivi, club de la ciudad de Mar del Plata, que generosamente y de manera muy empática acompaña cada una de nuestras necesidades.
Otra de las camisetas firmadas.-Trabajan en conjunto con la Fundación Vientos de Amor, del Pocho Arismendi, ¿cómo es esa sociedad?
-Vientos de Amor hace una labor hermosa, la fundación, con chicos que están enfermos, con chicos que tienen cáncer y la verdad que poder compartir miradas sobre la niñez y sobre la adolescencia y poder ser acompañados en este caso por estos directivos que ya te nombré para nosotros es que salga el sol, es una alegría y tiene una connotación muy especial porque trabajamos todos en el sistema y sabemos de qué hablamos, sabemos de las necesidades reales que tenemos. Y yo siento mucha admiración por el trabajo de Pocho y por el trabajo enorme que hace el presidente de Aldosivi acá en la ciudad. Es una persona muy empática y muy solidaria. Así que la verdad que estoy más que agradecida. A Norberto lo conocí a través de Diego Pérez, que es actor. Un gran actor que estuvo en el programa de Mirtha Legrand y tuvo la empatía y el amor de nombrarnos. Así que aprovecho también a agradecerle a Diego Pérez que nos hizo el contacto. Y la verdad que desde ese día Norberto siempre estuvo solidario con nosotros tratando de ver cómo nos ayuda.
El mensaje final de Giselle
-Tanto la niñez como las adolescencias necesitan más visibilidad. Nosotros, como Hogar, necesitamos más visibilidad. Invitamos a toda la gente a que nos siga a través de Instagram, @Hogar_Mahatma. Que nos conozca, que vea nuestra labor, que vea lo bien que están los niños que tenemos. Tengan en cuenta que nosotros trabajamos con niños desnutridos, golpeados, niños que necesitan tomar medicación especial, niños que necesitan de todo este equipo interdisciplinario, de mujeres maravillosas que tengo, terapeuta ocupacional, trabajadora social, psicólogo, odontopediatra, oftalmólogo, pediatras, neonatólogos que vienen al hogar a asistir y acompañar estas vidas. Los chicos que tenemos tienen mochilas que no les pertenecen y pasan por momentos muy complicados y necesitamos contar que necesitamos más visibilidad también en cuanto a la ayuda. Sé que es un momento un poco insolidario y que estamos cada vez más individuales, pero necesitamos de esa ayuda para poder acompañar y sostener. Hay algo que es muy importante que la gente tiene que comprender. El problema no lo tiene esta progenitora o este niño. El problema lo tenemos todos los que somos papás, los que a diario trabajamos y salimos a la calle porque todo lo que no hagamos en consecuencia por estos niños que hoy están pasándola tan mal, todo esto que no se hace también nos golpea o nos atraviesa a nosotros con nuestros hijos que salen a una plaza, que salen a hacer una vida social. Hay muchas problemáticas que nos exceden hacia nuestros hijos. Entonces tenemos que trabajar como sociedad y unirnos para poder hacer un cambio. Es muy importante el cambio.











