El aumento del transporte y de las tarifas energéticas impulsó los precios en la primera semana del mes. Los alimentos, con fuerte incidencia de la carne, mantienen una inercia inflacionaria elevada mientras la tensión internacional por el conflicto en Medio Oriente suma incertidumbre.
La inflación comenzó marzo con señales de aceleración impulsadas por los aumentos en tarifas reguladas y alimentos, y las consultoras privadas ya estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría ubicarse cerca del 3% mensual.
De acuerdo con mediciones de la consultora Equilibra, los precios avanzaron 1,7% en los primeros cinco días del mes, por encima del 1,3% registrado en el mismo período de febrero. La principal presión provino de los precios regulados, que aumentaron 2,5%, impulsados por los ajustes en el transporte público y en las tarifas energéticas.
A este escenario se suma el impacto del contexto internacional. La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán provocó una suba en el precio del petróleo, que superó los 90 dólares por barril, lo que podría trasladarse a los precios de los combustibles.
En el rubro alimentos, la carne volvió a ejercer una fuerte presión sobre la canasta básica. Según Equilibra, este producto explicó 0,3 puntos porcentuales de la inflación núcleo, que se ubicó en torno al 1,8% en la primera medición del mes.
El inicio del ciclo lectivo también impactó en los precios. El rubro educación aportó 0,4 puntos porcentuales a la inflación, en línea con los ajustes estacionales propios de marzo.
La consultora Labour Capital & Growth (LCG), que sigue la evolución semanal de los alimentos, detectó una inflación de 1,6% en la primera semana de marzo, menor al 2,5% registrado en igual período de febrero. Sin embargo, advirtió que el promedio mensual de alimentos todavía ronda el 4%, cerca de un máximo de 20 meses.
Dentro de este rubro, las carnes registraron un incremento de 1,8% semanal, con una incidencia de 0,55% en el índice. También se destacaron las subas en bebidas e infusiones para el hogar, que avanzaron 3,2%, y en comidas para llevar, con un aumento de 2,9%.
Las bajas en frutas y verduras ayudaron a moderar parcialmente el índice, con una caída de 1,4% en verduras, lo que restó presión al promedio general.
En paralelo, el acuerdo firmado entre Argentina y Estados Unidos para ampliar la cuota de exportación de carne vacuna a 100.000 toneladas anuales sin aranceles podría agregar presión adicional sobre el precio interno del producto, al incentivar mayores envíos al exterior.
Por su parte, la consultora Analytica observó una desaceleración en la inflación de alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires, con un aumento promedio de 0,35%. En el último mes se destacaron los incrementos en pescados y mariscos (7%) y carnes (4,9%).
Respecto de febrero, las principales consultoras estiman que el IPC nacional se ubicará cerca del 2,9%, un nivel similar al registrado a comienzos de 2026.
El relevamiento de C&T Asesores Económicos para el Gran Buenos Aires también marcó una suba mensual de 2,9%, impulsada principalmente por el aumento en el rubro vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, que trepó 6,3% por los ajustes tarifarios.
Además, alimentos y bebidas —el componente de mayor peso en el índice— registró una suba cercana al 4,1% en febrero, con incrementos generalizados. En ese contexto, la carne volvió a liderar las subas con un aumento cercano al 8%, mientras que las verduras mostraron caídas de casi 10%.
El rubro transporte y comunicaciones también avanzó por encima del promedio debido al ajuste mensual de las tarifas del transporte público y a un aumento del 20% en los colectivos urbanos de jurisdicción nacional.











