La declaración de estado de alerta gremial de ATE Cutral Co-Huincul expone una realidad que desnuda la improvisación y el desinterés institucional: escuelas en obra que siguen funcionando sin condiciones mínimas de seguridad, auxiliares de servicio trasladados arbitrariamente como piezas descartables y resoluciones del Consejo Provincial de Educación ignoradas por el propio distrito.
El gremio denuncia que el director del Distrito 2, Sergio Iril, actúa con desidia y falta de respeto hacia trabajadores y estudiantes, imponiendo medidas que contradicen lo escrito en las normativas y exponiendo a la comunidad educativa a riesgos evitables. La crítica es clara: se celebran las obras, pero se repudia la forma en que se gestionan, sin planificación, sin empatía y con decisiones que parecen más políticas que pedagógicas.
ATE advierte que no aceptará que se “garanticen 280 días de clase a cualquier costo”, cuando ese costo lo pagan los auxiliares y las familias con escuelas inseguras, turnos improvisados y personal insuficiente. La línea es contundente: el distrito incumple, el gremio exige, y la comunidad espera respuestas reales, no parches arbitrarios.











