Alarma por el endeudamiento de las familias: la morosidad se triplicó en un año y llegó al 9,3%

El incumplimiento en préstamos personales y tarjetas de crédito se disparó durante 2025. Un informe del Banco Central de la República Argentina advierte que los hogares explican el mayor deterioro del crédito.

El endeudamiento de las familias encendió una señal de alerta en el sistema financiero argentino. Según el último Informe sobre Bancos del Banco Central, la morosidad de los hogares alcanzó el 9,3% en diciembre de 2025, más de tres veces el nivel registrado un año antes, cuando se ubicaba en 2,5%.

Los datos, difundidos este viernes 20 de febrero de 2026, muestran que las crecientes dificultades para cumplir con los vencimientos de préstamos personales y tarjetas de crédito fueron el principal factor detrás del deterioro general del crédito.

Las familias, el principal foco del aumento de la mora

El fuerte salto en la irregularidad de los hogares empujó al alza el indicador sistémico. La morosidad total del crédito al sector privado cerró 2025 en 5,5%, frente al 1,6% de fines de 2024.

La brecha entre sectores es marcada: mientras las familias llegaron al 9,3%, la mora de las empresas se ubicó en 2,5%, también en alza interanual, pero con una magnitud sensiblemente menor.

Préstamos personales y prendarios, los más afectados

Dentro del segmento de hogares, el incremento estuvo explicado principalmente por los préstamos personales y las líneas con garantía prendaria. En el caso de las empresas, el deterioro se concentró en firmas vinculadas al comercio y a la producción primaria, según el relevamiento oficial.

Más crédito privado, menos financiamiento al Estado

Pese al aumento de la morosidad, el stock de crédito al sector privado siguió ganando peso en el balance de los bancos. A diciembre de 2025, el financiamiento a empresas y familias explicó el 43,9% del activo total, un crecimiento de 8,6 puntos porcentuales interanuales.

En paralelo, el crédito al sector público redujo su participación hasta el 27,8%, profundizando el proceso de reorientación del sistema financiero hacia el sector privado.

Cae la cobertura de la cartera irregular

El avance de la mora impactó en los niveles de previsionamiento. Al cierre de 2025, las previsiones cubrían el 93% del crédito irregular, muy por debajo del 168,4% registrado a fines de 2024.

Sin embargo, al medir las previsiones sobre el total del crédito al sector privado, el ratio subió del 2,6% al 5,2%, reflejando una mayor cautela de las entidades frente al nuevo escenario de riesgo.

Créditos hipotecarios, el segmento más dinámico

Durante 2025, el financiamiento en pesos al sector privado creció un 27,4% en términos reales. Las líneas con garantía real, especialmente los créditos hipotecarios, lideraron la expansión.

En diciembre se registraron casi 3.000 nuevas altas, y el año cerró con 179.500 deudores hipotecarios, un 20,6% más que en 2024.

Depósitos, solvencia y rentabilidad

Del lado del fondeo, los depósitos en pesos del sector privado aumentaron 7,7% real en 2025, impulsados por los plazos fijos, mientras que los depósitos en moneda extranjera crecieron 17,7%.

A pesar del deterioro crediticio, el sistema mantuvo niveles sólidos de solvencia: la integración de capital alcanzó el 28,6% de los activos ponderados por riesgo, con un exceso de capital del 253% sobre la exigencia mínima.

La rentabilidad, en cambio, se redujo. El ROA cerró en 1% y el ROE en 4,4%, afectados por un menor margen financiero real y el aumento de los cargos por incobrabilidad.

 

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