Las parrillas ubicadas a la vera de la Ruta Nacional 22, en la ciudad de Cutral Co, vuelven a estar en el centro de la polémica. Lo que debería ser un lugar de encuentro y recreación para vecinos y visitantes termina, una vez más, convertido en un basural a cielo abierto tras los fines de semana y feriados.
Familias y grupos de amigos eligen con frecuencia estos espacios para compartir asados y reuniones al aire libre. Sin embargo, según denuncian residentes de la zona, muchos usuarios se retiran dejando detrás restos de comida, botellas, latas, bolsas plásticas y otros residuos dispersos en el predio.
“Da bronca pasar después y ver todo sucio. Son lugares que son de todos y deberían cuidarse como si fueran propios”, comentó un vecino que transita habitualmente por el sector.
La acumulación de basura no solo deteriora la imagen urbana, sino que también representa un problema ambiental y sanitario, ya que puede atraer animales y generar focos de contaminación. Además, el viento característico de la región suele dispersar los residuos hacia sectores aledaños.
Desde distintos ámbitos comunitarios remarcan la importancia de fortalecer la conciencia ciudadana y promover el respeto por los espacios compartidos. También sugieren que el municipio evalúe reforzar los operativos de limpieza y colocar cartelería visible que recuerde la obligación de retirar los residuos.
El reclamo vuelve a abrir el debate sobre la responsabilidad colectiva en el cuidado de los espacios públicos: disfrutar de ellos es un derecho, pero preservarlos en condiciones es un compromiso que debe asumirse entre todos.











