El nuevo Centro de Monitoreo del SPLIF, presentado en Bariloche, integra inteligencia artificial, datos satelitales y análisis en tiempo real para detectar focos ígneos, prever su propagación y mejorar la respuesta ante emergencias.
Río Negro dio un paso clave en la prevención y combate de incendios forestales con la presentación del nuevo Centro de Monitoreo del SPLIF en Bariloche, un espacio que incorpora inteligencia artificial, tecnología satelital y análisis de datos para anticipar el comportamiento del fuego y optimizar la toma de decisiones.
El sistema, provisto por la empresa alemana Ororatech y operado en el país por GPTech, permite detectar focos de calor mediante satélites y emitir alertas inmediatas al área técnica, que puede iniciar el análisis y planificar la respuesta en tiempo real.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó que la herramienta inaugura una nueva etapa basada en la profesionalización del organismo. Señaló que el fortalecimiento del SPLIF se apoya en tres ejes: el recurso humano, el equipamiento tradicional y la incorporación de tecnología aplicada al análisis de datos.
Durante incendios recientes cerca del paralelo 42, el sistema permitió proyectar la propagación del fuego con una precisión superior al 85%, información clave para evaluar riesgos y coordinar acciones con la provincia de Chubut.
La plataforma genera reportes inmediatos considerando variables como viento y combustible vegetal, permitiendo emitir alertas tempranas, seguir la evolución del incendio y estimar la superficie afectada.
El centro cuenta con infraestructura tecnológica de última generación: pantallas 4K de gran formato, puestos operativos de alto rendimiento, conectividad satelital multiórbita para transmisión continua de datos, plotter para mapas, conectividad móvil para brigadas y una sala de videoconferencias para coordinar operativos.
Con esta incorporación, Río Negro se posiciona a la vanguardia en monitoreo satelital aplicado a incendios forestales, fortaleciendo la prevención y la capacidad de respuesta frente a eventos cada vez más complejos vinculados al cambio climático y la expansión urbana en zonas boscosas.











