La ex diputada provincial y nacional Sandra Mendoza murió a los 62 años tras complicaciones de salud, dejando una carrera marcada por la frontalidad y la pasión en la política chaqueña.
Mendoza, que también fue ministra de Salud Pública, enfrentaba problemas de salud desde octubre de 2025, combinando su diagnóstico de diabetes con secuelas de un accidente doméstico que afectó su movilidad.
Nacida el 20 de abril de 1963 en Presidencia Roque Sáenz Peña, Mendoza formó parte de una familia con fuerte presencia política: su padre, Guillermo Estergidio Mendoza, fue juez del Superior Tribunal de Justicia de Chaco, y su hermano Claudio Ramiro Mendoza ejerció como diputado provincial y nacional. Tras su partida, de los cuatro hermanos solo queda Elizabeth Mendoza, ex subsecretaria de Educación Plurilingüe de la provincia.
Trayectoria y estilo político
Con formación profesional como kinesióloga, Mendoza se consolidó en la política con un perfil propio y disruptivo. Asumió como diputada provincial en diciembre de 2005 y, tras críticas al sistema sanitario durante el gobierno de su esposo Jorge Capitanich, se incorporó en 2008 al Gabinete como ministra de Salud Pública
Su gestión se caracterizó por la intensidad y el enfrentamiento en situaciones críticas, como durante el brote de dengue de 2009. También fue conocida por anécdotas virales, como sus videos durante la pandemia de Covid-19 en los que saludaba en tono enérgico a la cámara: “Holaaaa… ¿hay alguien ahí?”
En 2009 renunció a su cargo ministerial tras un incidente con un vehículo oficial y se presentó como candidata a diputada nacional, renovando su banca en 2013 y ejerciendo hasta 2017, ganándose protagonismo en debates y legislaciones clave.
Sandra Mendoza deja un legado de intensidad, pasión y compromiso público, que marcará la historia política del Chaco.











