Un episodio grave y alarmante sacudió al Challenger de Rosario y volvió a encender las luces de alerta sobre el lado más oscuro del tenis profesional: las apuestas. Nicolás Sánchez Izquierdo (279°) denunció haber recibido amenazas para que perdiera su partido de octavos de final. A pesar del miedo y la conmoción, el español decidió presentarse a jugar, aunque el encuentro se desarrolló bajo condiciones excepcionales.
La mañana del miércoles comenzó con ilusión para el catalán, que tenía compromisos en singles y dobles. Pero todo cambió cuando recibió mensajes intimidatorios de supuestos apostadores, con advertencias que incluían represalias contra él y su familia. Siguiendo el protocolo del Programa Anticorrupción de la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA), el jugador realizó la denuncia y desde ese momento el torneo activó medidas de seguridad.
Sánchez Izquierdo en acción.El partido ante el argentino Valerio Aboián (526°, ingresado como lucky loser) estaba programado para las 17 en el court 1 del Jockey Club, pero se demoró una hora y cuarenta minutos sin explicaciones oficiales. Cuando finalmente se disputó, se hizo a puertas cerradas, sin público, con presencia policial, control de accesos y un clima de máxima tensión. En simultáneo, otros partidos del certamen se jugaban con normalidad y tribunas habilitadas.
Dentro de la cancha, Sánchez Izquierdo se mostró visiblemente afectado, con gestos de angustia y errores poco habituales. Cometió tres dobles faltas y perdió su saque en cinco oportunidades. Tras 1h46m, Aboián se impuso por 7-5 y 6-4, avanzando a los cuartos de final del torneo.
Qué sucedió después con Sánchez Izquierdo
Finalizado el encuentro, el español se retiró bajo custodia y más tarde decidió no presentarse al partido de dobles, otorgando walkover. Desde la organización remarcaron que se actuó de inmediato para garantizar la integridad de los jugadores, mientras que el caso ya está en manos de la Policía y del Ministerio Público de la Acusación.
Valerio Aboian ganó el partido.Horas después, Sánchez Izquierdo rompió el silencio con un mensaje en redes sociales: pidió que no le escribieran más, confirmó que regresaba a su país y aseguró que, a partir de ahora, denunciará cualquier amenaza o falta de respeto hacia él o su familia. También agradeció el respaldo de su entrenador y las medidas de seguridad adoptadas por el torneo.











