Un niño sufrió la amputación parcial de un dedo al quedar atrapado en una calesita en mal estado. La Justicia consideró probado que el municipio incumplió su deber de conservación del espacio público y ordenó una indemnización. El fallo es de primera instancia.
Un grave accidente ocurrido en una plaza de Chimpay derivó en una condena judicial contra el municipio, luego de que un niño sufriera la amputación parcial del dedo índice de su mano derecha mientras jugaba en una calesita en mal estado.
El hecho ocurrió cuando una madre llevó a sus hijos a un espacio recreativo de la localidad. El menor subió a una calesita accionada mediante un timón de hierro cuyo eje sobresalía y presentaba inestabilidad. En un momento del juego, el niño introdujo el dedo en el espacio entre un caño y el eje; al inclinarse la estructura, el dedo quedó atrapado y resultó gravemente lesionado.
El lugar no contaba con cartelería preventiva ni personal municipal que advirtiera sobre la peligrosidad del juego. Ante la situación, los padres del menor iniciaron una demanda por daños y perjuicios contra la Municipalidad de Chimpay.
El Fuero Contencioso Administrativo de Roca hizo lugar al reclamo y condenó al municipio a indemnizar al niño por los daños sufridos y los gastos médicos. El tribunal dispuso además que, por tratarse de un menor de edad, los padres deberán presentar un proyecto de inversión de los fondos, el cual será evaluado por la Defensoría de Menores antes de su liberación.
Durante el proceso, la comuna negó los hechos y sostuvo que los juegos se encontraban en buen estado. También intentó atribuir el accidente a una supuesta falta de cuidado materno. Sin embargo, no presentó documentación que acreditara tareas de mantenimiento ni controles periódicos, pese a haber sido intimada judicialmente.
El juez requirió planos de la plaza, normativas sobre mantenimiento, listado de personal asignado al lugar y registros de reclamos previos por el estado de los juegos. Ninguna de estas pruebas fue aportada, lo que derivó en una presunción en contra del municipio.
“Esta falta de presentación de la documentación requerida, sumada al relato de los testigos, me lleva a presumir que la Municipalidad de Chimpay no ha prestado un servicio diligente de cuidado y mantenimiento de la calesita”, sostuvo el magistrado en su sentencia.
La prueba testimonial, documental y pericial confirmó el deterioro general de los juegos, la mecánica del accidente y las lesiones sufridas. La pericia médica acreditó una incapacidad parcial y permanente del 5%.
El fallo es de primera instancia y aún puede ser apelado.











