Los graves incendios en Chubut, que afectan la zona de Puerto Patriada y El Hoyo, fueron confirmados como intencionales por el gobernador Nacho Torres y el fiscal Carlos Díaz Mayer. Peritos hallaron restos de combustible en el punto de inicio del fuego, que ya arrasó más de 5.000 hectáreas. Las autoridades trabajan en la contención mientras se investiga el móvil del ataque.
Lo que comenzó como un desastre ambiental se transformó en una causa penal de alta complejidad. El fiscal general de Chubut, Carlos Díaz Mayer, confirmó que los peritos identificaron el punto de inicio del incendio en Puerto Patriada, encontrando indicios de acelerantes y restos de combustible, descartando que se trate de un hecho natural. “Aquí no es un delito ilógico y, en este caso, no es un hecho natural”, aseguró Díaz Mayer, destacando el trabajo conjunto con la Policía Federal y equipos técnicos provinciales.
Evacuación masiva ante la amenaza de las llamas
El incendio comenzó el pasado lunes en una zona muy concurrida por turistas y lugareños, con aproximadamente 3.000 personas presentes. La velocidad de propagación obligó a un operativo de evacuación de emergencia, mientras los brigadistas y bomberos iniciaban la contención de las llamas.
Actualmente, la comunidad de El Hoyo se mantiene en alerta máxima ante la posibilidad de nuevos focos y el avance del fuego.
Investigaciones en marcha: el móvil aún es incierto
Pese a la certeza sobre la intencionalidad del incendio, las autoridades todavía no lograron determinar el motivo detrás del ataque. La fiscal Débora Barrionuevo explicó que se manejan varias hipótesis y que la investigación sigue en curso: “No tenemos determinado un móvil todavía, pero estamos trabajando con varias hipótesis. Estamos viviendo una situación terrible”, señaló la funcionaria.
Las condiciones climáticas adversas y la topografía del terreno complican el trabajo de los equipos de combate de incendios, que buscan contener el fuego y proteger tanto a la población como al bosque nativo.
Impacto ambiental: miles de hectáreas afectadas
Hasta el momento, se estima que más de 5.000 hectáreas de vegetación y bosque nativo fueron consumidas por las llamas. La combinación de intencionalidad, condiciones climáticas y topografía hace de estos incendios uno de los eventos ambientales más graves de la región en años recientes.











