La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) expresó su apoyo a la iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional para modernizar las relaciones laborales, aunque reclamó un debate profundo y una nueva legislación integral. Advirtió sobre el impacto de los juicios laborales con montos impagables y presentó propuestas para reducir conflictos, cuidar a las PyME y sostener el empleo.
La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) manifestó su respaldo al proceso de modernización laboral impulsado por el Gobierno nacional, al considerar que la actualización de las normas puede aportar orden, previsibilidad y menor conflictividad en el sistema laboral argentino.
No obstante, desde la entidad advirtieron que una reforma de esta magnitud requiere un marco legal claro, moderno y debatido en profundidad, por lo que propusieron avanzar hacia una nueva legislación laboral, adaptada a la realidad productiva actual y a los desafíos de los próximos años.
Propuestas para un sistema más previsible
Entre los principales ejes planteados por CADAM se encuentra la necesidad de reordenar el sistema de actualización de condenas laborales. En ese sentido, la cámara propuso volver a un esquema basado en tasas bancarias, promediando tasas activas y pasivas, tal como se utilizó históricamente.
Según indicaron, este mecanismo permitiría montos más razonables y previsibles, evitando desajustes que terminan afectando la continuidad de las empresas, especialmente las de menor escala.
Cuestionamientos a las cargas impuestas por convenios
Otro de los puntos centrales es la eliminación de las denominadas “cuotas solidarias” y otros aportes similares establecidos por convenios colectivos. Para ello, CADAM propuso derogar el artículo 9 de la Ley 14.250, que habilita este tipo de contribuciones a favor de entidades sindicales.
Desde la cámara señalaron que estos cargos representan un costo adicional para las empresas, muchas veces fijado en negociaciones donde no todas las firmas están representadas, y cuyo destino resulta difícil de controlar.
En la misma línea, propusieron que todos los aportes o contribuciones patronales especiales previstos en convenios colectivos, cualquiera sea su denominación u objetivo —incluidos los destinados a capacitación o sostenimiento de instituciones—, sean estrictamente voluntarios.
Aportes sindicales y rol del empleador
CADAM también planteó que el empleador deje de actuar como agente de retención de cuotas sindicales. Según la propuesta, si un trabajador decide afiliarse a un sindicato, el pago debería realizarse de manera directa a la entidad gremial, que sería responsable de su control y cobranza.
Alerta por los juicios laborales y su impacto en las PyME
La cámara advirtió que el problema central del sistema actual es el crecimiento de juicios laborales con montos impagables, una situación que golpea con mayor fuerza a las pequeñas y medianas empresas.
“Estas condenas no sólo ponen en riesgo a las empresas, sino también a los puestos de trabajo”, señalaron. En ese contexto, expresaron su preocupación por la posibilidad de oficializar como método de actualización de condenas la combinación de IPC más tasa de interés, al considerar que este esquema multiplica de manera desproporcionada los montos y puede derivar en cierres de empresas.
Además, recordaron que la indexación de sumas de dinero se contrapone con la Ley 23.928 y sus modificatorias, que prohíben este tipo de mecanismos.
Medidas contra la “industria del juicio”
En el documento, CADAM respaldó iniciativas orientadas a reducir litigios injustificados, como la aplicación de sanciones cuando se demuestre la existencia de reclamos exagerados o sin sustento.
En esos casos, propusieron que las costas judiciales sean asumidas de forma solidaria entre el demandante y su abogado, con el objetivo de desalentar demandas desmedidas.
También apoyaron modificaciones al procedimiento laboral para que el avance de los juicios dependa del impulso de las partes, habilitando la caducidad de instancia cuando un expediente permanece inactivo, evitando procesos prolongados indefinidamente.
“Cuidar a las empresas es cuidar el trabajo”
Desde CADAM sintetizaron su postura señalando que el objetivo es alcanzar una legislación moderna, equilibrada y clara, que proteja derechos, reduzca conflictos y evite abusos, al tiempo que permita a las empresas —en especial a las PyME— seguir produciendo y sosteniendo el empleo.











