Habrá toque de sirena en memoria de los bomberitos de Puerto Madryn

Posted on enero 21, 2022, 10:16 am

Desde el cuartel de voluntarios de Huincul se informó que durante el mediodía se realizará el toque de sirena en honor a los 25 jóvenes bomberos de Puerto Madryn que fallecieron en un siniestro hace 28 años.

El 21 de enero de 1994, se produjo un incendio en un campo lindante a la Ruta Nacional N°3 y un grupo de 25 bomberos, de entre 11 y 23 años, salieron a apagar el siniestro. Sin embargo, el viento que azota en la Patagonia les jugó una pasada y murieron asfixiados.

Según narran las crónicas de la época, eran alrededor de las 14:30, cuando el teléfono sonó en la Seccional Primera de Policías. Un adolescente, que había visto humo en un campo lindante a la Ruta Nacional N° 3, a unos 15 kilómetros de Madryn, no dudó en alertar a los agentes policiales sobre lo que sucedía en el campo de Ana Gallastegui.

Todo indicaba que se trataba de un incendio de menores proporciones, como suele ocurrir en la zona costera, muy diferente a lo que sucede en la Cordillera cada año, en que hay que lamentar cientos y cientos de hectáreas de campo quemadas. Sin embargo, nada era lo que parecía hasta ese entonces. La tragedia iba a enlutar a toda una provincia.

Foto FM La Única

 

Según se pudo construir tras la tragedia. Esa tarde dos grupos de bomberos fueron hasta el lugar en dos móviles distintos. Entraron unos 3 kilómetros adentro, hasta que el camino obligó a continuar a pie para combatir el fuego.

Alrededor de las 16:00 llegó un tercer grupo, dirigido por el suboficial José Luis Manchula, un joven de apenas 23 años, que estaba acompañado por un grupo de adolescentes, muchos de ellos menores de edad, algo que en época de acostumbraba.

Ese día hacía calor en la ciudad del Golfo Nuevo. La temperatura superó los 32° grados y el viento, si bien no era intenso, se hacía sentir. Los bomberos lucharon contra el fuego intentando vender la intensidad de las llamas y el sofocante calor de la tarde. Todo estaba medianamente controlado, hasta que cerca de las 17:30 el viento cambió y el panorama se complicó.

El sargento Julio Laportilla advirtió lo que sucedía con el clima, y al temer por la seguridad de sus camaradas intentó alertar al grupo de lo que ocurría. Es que Las llamas crecían en tamaño y el cambio de dirección del viento complicaba la situación de rescate.
Laportilla, contó en reiteradas veces que la primera vez que se comunicó no tuvo respuesta. Luego siguió intentado hasta que hubo un pedido de ayuda. Era Manchula, quien advertía que estaban en peligro y pedía ayuda.

Los rescatistas ante esa situación intentaron avanzar sobre el fuego para rescatar a sus compañeros, pero fue imposible, Y a las 18:15 la radio sonó por última vez. Aparentemente era un bombero de corta edad, quien pedía ayuda para ser rescatado. Luego fue silencio absoluto, la certeza de que algo malo había ocurrido.

Esa noche declararon a los bomberos como desaparecidos, y al otro día, cuando el clima y las llamas lo permitieron una patrulla salió en búsqueda de los bomberos, pero todo acabó alrededor de las 7:30, cuando encontraron algunas herramientas, cascos y los cuerpos de esos jóvenes y niños.

 

Fuente adnsurcom.ar